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“Al César lo que es del César…”

Por Mayra Cue Sierra
Fuente CUBARTE 22.12.2014

Cinta de cine
Cinta de cine.

Entre 1968-1970 se produjeron 50 obras. Ejemplos: Panamá 70, deportivo; El casteroFidel en Chile, Ana Betancourt, Lenin 100, Guerrilleros en Venezuela, Cien años de lucha, Nace un pueblo, Go home —sobre la invasión a República Dominicana— y otros de temáticas históricas, económicas, sociales y políticas.

Hasta 1971 (8) —cuando surge la Dirección de Cinematografía— se produjeron 112 horas de programación: ocho de ellas, animados (9) para las teleclases; el resto, menciones de servicio público.  

Entre 1968-1973 se procesan 21 programas de 1 hora para los policíacos Sector 40, Móvil 8 y se realizan 40 dibujos animados con un total de l hora y 20 minutos de duración.

La televisión necesitaba agilizar su gestión cotidiana con nuevas tecnologías de grabación, reproducción y circulación. A fines de los años 50, firmas norteamericanas experimentan en la televisión cubana y en nuestros estadios de béisbol las primeras maquinas de video tape (10); sistema de cinta magnética que, gracias a sus ventajas, sustituirá a la fílmica: elimina el laborioso proceso de revelado químico, corte y  montaje paralelo de imágenes y sonidos durante la difusión; enriquece los recursos expresivos audiovisuales; facilita las rutinas productivas e incrementa la capacidad productiva, la reproducción y la circulación de los audiovisuales.

La ruptura política entre ambas naciones retrasó la generalización del video tape en nuestro país. Aunque en 1968 las primeras reproductoras japonesas del sistema se utilizan en los programas educativos, su expansión integral no se produce hasta el período 1972-1975.

Aunque la extensión paulatina del video tape, sustituyó progresivamente con las grabaciones de video la transmisión diferida de filmaciones en kinescopios, esta práctica se mantiene hasta bien avanzados los años 70 del pasado siglo.

De ello había muchos ejemplos. Los noticieros sustentaban sus rutinas productivas-difusivas en las cintas fílmicas utilizadas en las cámaras Auricon, con las que captaban eventos y actividades importantes. La carencia de tecnología apropiada para preservar las imágenes de sucesos relevantes impuso la reparación de un viejo kinescopio para imprimir directamente en película reversible los grandes actos políticos, actividades por las efemérides históricas y acontecimientos relevantes de nuestra economía y cultura. Así —en un proceso similar al que actualmente sufren la cinematografía y la televisión con la informática— el video desplazó a la filmografía. 

Cuando la Dirección de Cinematografía dejó de filmar en estas cintas, continuó realizando en el video los dibujos animados, documentales, cortos y series.

En 1979 esta dirección se funde con los Estudios Fílmicos de Animación y con el laboratorio fílmico santiaguero que prestaba servicio a la televisión de las provincias orientales. Este nuevo momento tecnológico aporta novedades, como el sistema a color y la propulsión de la productividad:

 

Producción endógena cinematográfica

1980: 17 horas, 55 minutos y 43 segundos

1981: 42 horas y 57 minutos

1982: 78 horas, 23 minutos y 24 segundos                              

 

Los dibujos animados logran su mayor crecimiento exponencial:

 

1980: 14 obras (8 dibujos y 6 marionetas)

1981: 39 obras (26 dibujos y 13 marionetas)

1982: 43 obras (24 y 19 marionetas)

1983: 132 obras

 

La adquisición del equipamiento necesario para generalizar en todo el sistema de video tape se alternó por mucho tiempo con la difusión directa al aire y con la tradicional difusión fílmica. Total horas de TV: 7908 (1981), 9165 (1982); Grabadas en VT: 4460 (1981), 4124 (1982); Directas al aire: 1641 (1981), 3563 (1982); Fílmicas: 1807 (1981), 1479 (1982).

Desde 1982, y en un solo año, la producción de documentales pasa de 23 a 43; mientras, los reportajes transitan de 71 a 131. En solo seis meses de 1983 se produjeron 150   horas de programación; entre ellas, tres largometrajes con diferentes temáticas sociales y políticas (El chino, Homenaje a Enrique y Amor, Amor) escritos expresamente para este soporte. En ese decenio se realizan series de gran popularidad, mediante coproducciones con el Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas Revolucionarias.  

Estas prácticas se mantuvieron en alguna medida hasta 1990, cuando la desintegración del campo socialista europeo conmocionó a nuestra economía y al surgir el llamado “Período Especial en tiempos de paz”, tocamos fondo.   

Más de seis décadas después de inaugurarse nuestra televisión, en el actual 2014, las imágenes de nuestros archivos fílmicos nutren a la programación habitual y, paulatinamente, se recupera la producción de documentales y de dibujos animados televisivos.  

La filmografía constituye una zona importante de la historia de la televisión y del audiovisual cubano. Afirmar lo contrario significa anular parte esencial de nuestras tradiciones productivas-difusivas y de muchos aportes culturales creados durante decenios. El patrimonio audiovisual cubano lo atesoran hoy el ICAIC y el ICRT; aunque, generalmente, el de la radio y la televisión, no recibe el mismo tratamiento preferencial.  

La única vía para “darle al César lo que es del César y a Dios, lo que es de Dios”, es la honestidad y la voluntad de potenciar la investigación mediática rigurosa que muestre a  la luz, la realidad histórica.   

 

NOTAS:

 

(1)   Equipos norteamericanos que toman su nombre de las cintas reversibles de 16 mm., utilizadas para copiar imágenes en movimiento. 

(2)   Conocidos por el termino anglosajón intercuts.

(3)   Finalmente denominado Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT).

(4)   Uno de los mas notorios teóricos de la comunicación cubana. Precursor de los presupuestos comunico lógicos hoy liderados por  Ignacio Ramonet.

(5)   Estudio de producción endógena: Filmes, discos, casettes y programas de radio y televisión. Realizado entre el ICRT y el Ministerio de cultura cubanos,  en  diciembre de 1983, en interés de la UNESCO

(6)     Prestigioso guionista y director de dramatizados radiales-televisivos. Al triunfo revolucionario devino funcionario televisivo. Fallece en Baracoa, en labores de extensión de la televisión hacia esa zona oriental.

(7)   En ese año produjo 45 horas de productos fílmicos y su laboratorio proceso 3 159, 132 pies de películas reversibles - 817, 694 positivos y 428, 992 negativos- . 

(8)   En ese año produjo 45 horas de productos fílmicos y su laboratorio proceso 3 159, 132 pies de películas reversibles - 817, 694 positivos y 428, 992 negativos- . 

(9)   Entre 1973-1978, la producción de dibujos animados se detuvo por limitaciones tecnológicas.

(10)  Al producirse el triunfo revolucionario, estos equipos retornaron a Norteamérica.

Mayra Cue Sierra

TV y Cultura

Por Mayra Cue Sierra

Santiago de Cuba, 1949. Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad de La Habana. Entre 1983 y 1991 funge como guionista y asesora de programas en la televisión cubana. Diplomada en Marketing y en Investigación Social.

Desde 1991, investigadora del Centro de Investigaciones Sociales del Instituto Cubano de Radio y TV. Colaboradora Adjunta de la Cátedra de Estudios Teóricos de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana. Master en Ciencias de la Comunicación de la mencionada Facultad en el 2002.

Ha impartido conferencias en diversos eventos teóricos internacionales sobre Comunicación y Literatura celebrados en La Habana.

Profesora Adjunta asistente de la Facultad de Comunicación Social en las asignaturas de Comunicación y Cultura Organizacional. Coautora en compilación de artículos para libro en preparación sobre La Investigación en Comunicación Social en Cuba, y de libro en preparación sobre la Historia de la TV en Cuba.

Actualmente guionista de Secciones del Ayer y Figuras de Siempre en el programa televisivo Entre Tu y Yo.

Coordinadora del Proyecto Memorias, para el rescate del Patrimonio histórico de la TV Cubana. Desarrolla estudios sobre los orígenes de la Televisión en Cuba y de su programación como parte de los trabajos de su Tesis de Doctorado en Ciencias de la Comunicación.

Miembro del Comité Nacional de Patrimonio Audiovisual de la Oficina Cubana de la UNESCO.

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