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Remembranzas de Alicia Fernán

Por Mayra Cue Sierra
Fuente CUBARTE 12.08.2015

Alicia Fernández Valdés, declamadora, locutora y actriz de teatro, radio y televisión
Alicia Fernández Valdés, declamadora, locutora y actriz de teatro, radio y televisión

Alicia Fernández Valdés (La Habana, 30 de diciembre de 1929-2 de agosto de 2015) fue una excelente declamadora, locutora y actriz de teatro, radio y televisión.   

Como alumna de Declamación y Artes Escénicas con Hortensia Gelabert,  [1] declamo en numerosas instituciones culturales y recibió los primeros elogios de la prensa, por su interpretación del poemario de Dulce Maria Loynaz; en presencia de su autora.   

Alterno sus estudios de Filosofía y letras en la Universidad de La Habana con los de Pro-Arte Musical, institución que organizaba espectáculos y obras de teatro en el prestigioso Teatro Auditórium; donde el 11 de octubre de 1951, debuta en el rol de una criadita en Una noche de primavera sin sueño, de Enrique Jardiel Poncela.

En 1952, se evalúa de actriz y en 1953, de locutora y comienza a laborar en la radio habanera: 

En Radio García Serra, hizo locución comercial, identifica a la planta y  declama en Esta gran humanidad, Poesía romántica y Cita romántica-este ultimo dirigido por Sol Pinelli-.

En 1956, cuando laboraba en Radio Cadena Habana, fue elegida para la campaña del  nuevo detergente TIDE,  de la jabonera Sabates, filial cubana de una transnacional norteña. Como su locutora exclusiva tuvo que distanciarse de la actuación mediática, lo cual suplió con el teatro. Ejemplos:  

1957. Sala El Sótano. Paco Alfonso la dirige en Se solicita un Papa, Jezabel y junto a Ana Lasalle; actúa en una obra de Jean Anouille. [2]

1958. Palacio de Bellas Artes. El Instituto Nacional de cultura auspicia un ciclo de obras de Federico García Lorca: Alicia protagoniza Bodas de sangre, dirigido por Ana Lasalle.

1959. Patronato del teatro. Actúa con Berta Martínez en El águila de dos cabezas de Jean Cocteau.  

Jesús Orta Ruiz -el Indio Naborí- propuso a Joaquín M. Condall –director del Festival del jueves en CMQ TV- presentarla  declamando su poema,  Carta de una niña rica en el inicio de una alianza a perpetuidad que hermanara al poeta con la joven intérprete que esparcirá su obra por doquier. El año de 1961, la redimensiona:  

- Con las Brigadas artísticas recorre los campos y desde El Guateque por la alfabetización, capta alumnos o maestros y actúa para los campesinos y los milicianos  que combaten las bandas reaccionarias en la Sierra del Escambray. 

- Tras la invasión mercenaria a Playa Girón, Raúl Valdés Vivo dirige el noticiero radial Venceremos; donde Alicia interpreta cada día un poema de Naborí que relata un suceso importante de aquellas convulsas jornadas. Por ello, Jesús Orta Ruiz le llama: La poetisa del verso revolucionario.

Allí estreno La elegía de los zapaticos blancos, uno de los poemas que más quiero y que tiene para mí una significación especial porque me permitió entrevistar en la televisión a Nemesia, la joven que inspiró el poema - a raíz de su tragedia familiar-. 

Desde 1962, Alicia graba varios discos de poemas revolucionarios y se vuelca a la  actuación en variados géneros dramáticos televisivos. Años después, cuando la infausta decisión de imponerle a los artistas la elección de uno de los medios en los que simultaneaban su arte, Alicia opta por Radio Liberación[3] donde la dirigen verdaderos artífices de la narración radial.   

Hasta el 2012, en Radio Progreso, mantuvo admirables actuaciones en Agente especial, La novela de las dos, Clave 8.30, El cuento, El teatro; La novela cubana y Su novela de amor;  condujo por años Nosotras -dedicado a las féminas- y participa en disímiles actividades artísticas y políticas.

Sobre la declamación Alicia me confesó un día:

La declamación me ha dado siempre grandes satisfacciones.

El arte precisa de nivel cultural y del convencimiento de que cada día hay que estudiar algo más.

Lograr la interpretación verdadera de un poeta requiere conocer sus características, el medio en que se desarrolla, sus motivaciones, su personalidad y hasta los aspectos técnicos de su obra.  

El premio mayor para un artista es el aplauso espontáneo.

Comencé con los poemas de amor pero al triunfo de la Revolución  sentí que el momento requería decir los poemas de contenido político. Tuve el privilegio de que El Indio Naborí me seleccionara para decir sus poemas, con los que me identifique plenamente como revolucionaria.

A la perdida invaluable de Luís Carbonell, el acuarelista de la poesía antillana; se suma hoy la de Alicia Fernán.

La pasión por la excelencia que consumía el ejercicio cotidiano de ambos artistas trae a mi memoria un viejo proyecto trunco: la creación de la Cátedra de Declamación en la Unión  de escritores y artistas de Cuba, con el propósito de dignificar y perpetuar una de las células primarias de las Artes Escénicas, añeja profesión que pese a su sencilla apariencia se torna escurridiza para la gran mayoría.

Hoy, cuando muchos actores-actrices o comunicadores cubanos se auto titulan declamadores y vociferan hasta parecer que sus cuerdas vocales se van a desgarrar,  se evidencia la necesidad de que quienes asuman este oficio tengan una voz peculiar, buena dicción y articulación, dominen los matices enfáticos y pongan mucho, mucho más. 

La calidad integral de la declamación que lograron Carbonell y Fernán no era espontánea. Surgía del talento y la sensibilidad propios, del laboreo perenne y de una disciplina y consagración orientada a darle esplendor a cada palabra e idea hasta hallar la justa medida del sentimiento preciso.    

Ojala, la tradición de la declamación cubana que ellos encarnaron,  no se pierda con su ausencia física.

 

[1] Cubana devenida primera figura del teatro español. A fines de los años cuarenta pasados le contratan  como profesora de Artes Escénicas en la fundación habanera Pro Arte Musical y en el Conservatorio Municipal- -sito en Rastro y Belascoain, barriada de Centro Habana-.

[2] De este autor también interpreta en el Patronato del teatro, Un viajero sin equipaje.

[3]  Otrora CMQ Radio.

Mayra Cue Sierra

TV y Cultura

Por Mayra Cue Sierra

Santiago de Cuba, 1949. Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad de La Habana. Entre 1983 y 1991 funge como guionista y asesora de programas en la televisión cubana. Diplomada en Marketing y en Investigación Social.

Desde 1991, investigadora del Centro de Investigaciones Sociales del Instituto Cubano de Radio y TV. Colaboradora Adjunta de la Cátedra de Estudios Teóricos de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana. Master en Ciencias de la Comunicación de la mencionada Facultad en el 2002.

Ha impartido conferencias en diversos eventos teóricos internacionales sobre Comunicación y Literatura celebrados en La Habana.

Profesora Adjunta asistente de la Facultad de Comunicación Social en las asignaturas de Comunicación y Cultura Organizacional. Coautora en compilación de artículos para libro en preparación sobre La Investigación en Comunicación Social en Cuba, y de libro en preparación sobre la Historia de la TV en Cuba.

Actualmente guionista de Secciones del Ayer y Figuras de Siempre en el programa televisivo Entre Tu y Yo.

Coordinadora del Proyecto Memorias, para el rescate del Patrimonio histórico de la TV Cubana. Desarrolla estudios sobre los orígenes de la Televisión en Cuba y de su programación como parte de los trabajos de su Tesis de Doctorado en Ciencias de la Comunicación.

Miembro del Comité Nacional de Patrimonio Audiovisual de la Oficina Cubana de la UNESCO.

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