• Icono de YouTube
  • Icono de Google Plus

CUBARTE

todo

El Congreso de Historia

Por Pedro Pablo Rodríguez
Fuente CUBARTE 06.05.2016

Acto de apertura en el que habla Roberto Pérez Rivero, el presidente de la Unhic
Acto de apertura en el que habla Roberto Pérez Rivero, el presidente de la Unhic

El escaso impacto en la prensa nacional del XXII Congreso Nacional de Historia, efectuado en Holguín del 24 al 26 de abril, limitada en su información casi exclusivamente a recoger frases acerca de la importancia del conocimiento de la historia en la batalla ideológica y política actual, ha sido preocupación de más de un colega del gremio.

No se trata, desde luego, que el cónclave organizado por la Unión de Historiadores de Cuba (Unhic) dejase a un lado el debate y el reconocimiento de la significación de la historia nacional en las circunstancias actuales. Se habló del tema de manera directa, pero, a mi juicio, fue aún más importante la preeminencia dada a la idea de que el sustento para ello habría de descansar en la labor de investigación, que pusiese al descubierto muchos asuntos, zonas, procesos y personalidades desconocidos o insuficientemente abordados por la historiografía nacional, y que no se desmayase en el intercambio de ideas, puntos de vista e informaciones mediante publicaciones y encuentros científicos.

Se trata, pues de que se ha generalizado el criterio de que es el laboreo creador, el examen tenaz y detenido lo que puede dar a la historiografía cubana una altura superior y, por consiguiente, impulsar la divulgación y la enseñanza de la historia más allá de los caminos trillados, cuya reiteración aburre y cuya simplicidad suele provocar el rechazo.

Así cada vez más los Congresos Nacionales de Historia se han ido inscribiendo en la tradición de los trece eventos realizados entre 1942 y 1960 por convocatoria de la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales y la Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana, instituciones ambas rectoradas por Emilio Roig de Leuchsenring, quien logró agrupar a historiadores de distintas generaciones y de variadas ideologías en el empeño de promover el avance de la investigación historiográfica para el sostenimiento de la nación,  y de asumir posturas de  franco carácter antimperialista en más de uno de sus acuerdos.

Los congresos de Emilito como le decían sus tantos amigos, promovieron la circulación de decenas de estudio novedosos y el debate riguroso que echó por tierra algunos análisis históricos empeñados en  darle un sentido favorable al patriotismo cubano a la entrada de Estados Unidos en la guerra contra el colonialismo español. Prueba mayor de ello es el acuerdo que declaró expresamente que Cuba no debía su independencia a Estados Unidos.

Así, desde que se retomaron estos congresos en 1997, se ha apreciado un progresivo avance en la calidad científica de las ponencias presentadas. El XXI encuentro, efectuado en Camagüey hace dos años, ya mostró tal característica junto a la asistencia de un  número de jóvenes historiadores con estudios destacables por su pertinencia y calidad. 

Tras el acto de apertura en que usó de la palabra Roberto Pérez Rivero, presidente de la Unhic, sedo inicio el trabajo de las comisiones. Las sesiones tuvieron lugar en  la Escuela Provincial del Partido Pedro Díaz Coello.

En Holguín se presentaron 111 ponencias en cuatro comisiones. Para mi sorpresa, la dedicada a las civilizaciones aborígenes en América Latina y el Caribe fue una de las de mayor concurrencia durante los cinco paneles que abarcó. Fuerte destaque tuvieron los temas arqueológicos, lo cual evidenció la madurez alcanzada ya por esta disciplina entre nosotros: desde el  trabajo en sitios aborígenes y coloniales hasta la supervivencia aborigen a lo largo de la Isla, mayor  de lo habitualmente estimado en cantidad de individuos y de asentamientos. Mucha gente joven, con experiencia en el trabajo de campo hace pensar que no se detendrá el desarrollo de la arqueología cubana.

El movimiento de liberación nacional en Cuba y en el continente halló cabida en la comisión dos. Las guerras de independencia, el período de la tregua fecunda, entre 1878 y 1895, como lo llamó Martí; el examen de diversas personalidades de aquellas contiendas;  el papel desempeñado por la mujer; y asuntos varios como la aplicación de resultados investigativos a softwares educativos.

La comisión tres abordaba la confrontación entre Cuba y Estados Unidos durante los siglos XX y XXI.  Sus paneles se dedicaban a la construcción de la hegemonía estadounidense durante los inicios republicanos; a la resistencia ante la dominación económica e ideológica; las posturas del vecino norteño ante la Revolución y los problemas y retos actuales en las relaciones entre ambas naciones.      

La personalidad histórica de Fidel Castro convocó a  la comisión número cuatro, que trabajo en nueve paneles, abarcadores del surgimiento de su liderazgo durante  sus años universitarios: el enfrentamiento a la tiranía batistiana y la guerra revolucionaria; y la multiplicidad de acciones e ideas de Fidel al frente de la Revolución en el poder.     .

Varios paneles tocaron diferentes temas durante el Congreso. Durante la inauguración se desenvolvió  el que trató los 35 años de la fundación de la Unhic y su rescate de los Congresos Nacionales de Historia. Mildred de la Torre analizó la labor del primer presidente de la Unión, Julio Le Riverend; Francisca López Civeira recordó la presencia de Fidel en el Congreso; y Pedro Pablo Rodríguez se refirió a los Congresos impulsados por Emilio Roig y a su continuación a partir de 1997.

El mismo 24 de abril se efectuó el panel por el 120 aniversario del fin de la esclavitud, en que usaron de la palabra las historiadoras Mildred de la Torre, Olga Portuondo y Elda Cento Gómez. Paralelamente se desenvolvió una mesa redonda acerca de problemas teóricos e historiográficos sobre república y revolución, a cargo de Julio César García Rosabal y Manuel Fernández Carcassés.

En la tarde del lunes 25 Hebert Pérez Concepción dictaba la conferencia titulada “Vigencia martiana ante las relaciones Cuba-Estados Unidos”, y  al mismo tiempo se efectuaba el panel acerca de la enseñanza de la historia ante los desafíos de la escuela cubana actual, con los panelistas Ramón Reigosa Lorenzo y Adalis Palomo Alemán.

El martes 26 los congresistas se trasladaron a Birán y recorrieron el conjunto histórico de la casa de la familia Castro Ruz. En ese lugar transcurrió la sesión final dedicada a aprobar la documentación correspondiente y a las palabras de clausura del presidente de la Unhic, Roberto Pérez Rivero.

El XXIII Congreso Nacional de Historia se efectuará en 2018 en la provincia de Granma.

La ciudad de Holguín acogió a los casi doscientos participantes con su entusiasmo y respeto habituales, evidenciados, entre otros factores,  con la presencia en más de una ocasión del primer secretario del Partido, Luis Antonio Torres Iribar, y del presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, Julio César Estupiñán Rodríguez.

Tras la apertura del Congreso, el Centro de Arte inauguró una exposición de fotos acerca de Fidel Castro y otra con imágenes de los Congresos Nacionales de Historia convocados bajo el empuje de mientras que la Biblioteca Provincial Alex Urquiola puso su instalación al servicio de una muestra de la bibliografía holguinera. La noche concluyó con una visita de los historiadores a la Plaza de La Marqueta, lugar histórico rescatado por la labor de la Dirección de Patrimonio de Holguín.

En la tarde del domingo, las autoridades holguineras entregaron distinciones a varios historiadores y personas vinculadas a la historia, tanto de la provincia como de otros lugares. Entre estos últimos se hallaban la profesora Francisca López Civeira, de la Universidad de La Habana y de la directiva nacional de la Unhic, quien recibió la réplica de la aldaba del Museo Provincial de la Periquera; mientras que Hebert Pérez Concepción, profesor de la Universidad de Oriente y el destacado historiador Jorge Ibarra Cuesta, recibían el Hacha de Holguín, máxima distinción que otorga el territorio.

La noche del domingo se ofreció una gala artística en el teatro Eddy Suñol, que dio una amplia muestra de distintas manifestaciones escénicas de la cultura provincial. Al día siguiente la hermosa sede de la Uneac acogía a los participantes en el evento.

Pedro Pablo Rodríguez

Por Pedro Pablo Rodríguez

Pedro Pablo Rodríguez López (La Habana, 29 de junio de 1946)

Historiador y periodista. Director general, en el Centro de Estudios Martianos, de las Obras completas, edición crítica de José Martí, de la que ya se han impreso 24 tomos.Doctor en Ciencias Históricas.Miembro efectivo de la Academia de Ciencias de Cuba de 2000 a 2006 y académico de mérito electo en 2006.Miembro de número y secretario de la Academia de la Historia de Cuba, desde 2010 hasta 2015. Actualmente vicepresidente de la Academia de la Historia de Cuba.Investigador titular del Centro de Estudios Martianos.Profesor auxiliar de la Universidad de La Habana y profesor titular adjunto del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, de La Habana.Miembro del Tribunal Nacional de categorías científicas

Miembro del Tribunal Nacional de grados científicos (Historia).

Ha investigado y publicado acerca de diversos temas de historia y pensamiento cubano, en particular acerca del movimiento patriótico durante el siglo XIX, la vida y la obra de José Martí, la vida de Máximo Gómez, el pensamiento económico cubano y las relaciones Cuba-Estados Unidos.

Ha publicado numerosos artículos y ensayos en publicaciones periódicas cubanas y extranjeras como, entre otras, Pensamiento Crítico, Anuario Martiano, Anuario del Centro de Estudios Martianos, Casa de las Américas, Temas, Debates Americanos, Contracorriente, Anales del Caribe, Universidad de La Habana, Economía y Desarrollo, Revista de la Biblioteca Nacional José MartíCuadernos de Nuestra América, Revista Cubana de Ciencias Sociales, Revolución y Cultura, Islas, Santiago, Honda, Caminos, Index, Sic, Áncora, Revista del Vigía, Antena, Contracorriente, Honda, SIC, Antenas, Áncora, América Nuestra, Cuba SocialistaCuadernos Americanos (México), Chac Mool (México), Tareas (Panamá), Revista Cultural Lotería (Panamá), Actual (Venezuela), Concordia (Alemania), Nuevo Humanismo (Costa Rica), América Libre (Argentina), La Torre, Hómines y Exégesis (Puerto Rico), Nuestra América. Revista di analisi socio-politica e culturale sull’America Latina (Italia), Cuban Studies (Estados Unidos), Cultura de Guatemala, La Nueva Revista Venezolana, A plena voz. Revista cultural de Venezuela, Ko’eyú Latinoamericano. Revista de análisis político-cultural (Venezuela), Tierra firme y La Nueva Revista Venezolana (Venezuela, Nuestra América. Revista di analisi socio-politica e culturale sull’America Latina (Italia),  y Anuario de la cátedra Juan Bosch de la Universidad de La Habana.

Ha publicado, entre otros, los siguientes libros: Antología del pensamiento revolucionario Cubano (1970, coautor), La primera invasión (1987), El despliegue de un conflicto (La política norteamericana hacia Cuba entre 1959 y 1961) (1996), dos capítulos dentro del tomo 2 de la obra colectiva Historia de Cuba, a cargo del Instituto de Historia de Cuba (1997), Enrique José Varona, política y sociedad (1999, coautor), De las dos Américas (2002, Premio de la crítica en 2003), El periodismo como misión (compilación de estudios acerca del periodismo de José Martí, 2003, 2ª. Edición ampliada, 2012).

Ha publicado varios textos de Martí en edición crítica, el último de ellos En los Estados Unidos; periodismo de 1881 a 1892, contentivo de las crónicas norteamericanas de Martí para la colección Archivos de la UNESCO, en condición de coordinador con Roberto Fernández Retamar.

En el año 2013 aparecieron, entre otros, estos títulos suyos: Al sol voy. Atisbos a la política martiana; De todas partes. Perfiles de José Martí; Un caudillo útil. San Martín en José Martí; Pensar, prever, servir. El ideario de José Martí; Ensayos de mi mundo; y Nación e independencia económica, La primera invasion, (segunda edición); Hacia Cuba libre; Diálogo con los tiempos; y Un caudillo útil. José de San Martin en Martí.

Ha participado en numerosos eventos científicos en Cuba y en el extranjero y ha impartido cursos de pregrado, diplomado, maestría y doctorado sobre Filosofía, Pensamiento Cubano, Historia de Cuba, Pensamiento Económico Cubano y diversos cursos monográficos acerca de la vida y la obra de José Martí en universidades cubanas y de Estados Unidos, Canadá, Francia, España, Alemania, Suecia, México, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, Chile, Uruguay, Argentina, Paraguay, Brasil  y República Dominicana.

Ha participado como ponente en más de 150 eventos científicos nacionales e internacionales.

DISTINCIONES Y CONDECORACIONES RECIBIDAS.

Medalla de la alfabetización. (22 de diciembre de 1986).

Premio Abril de la UJC, 1994.

Distinción Por la Cultura Nacional (21 de marzo de 1996).

Premio Ramiro Guerra otorgado por la Unión de Historiadores de Cuba a la mejor obra de tema histórico publicada en el año por Historia de Cuba, tomo II, Las luchas por la independencia nacional y las transformaciones estructurales: 1868-1898 (coautor).  La Habana, 1996.

Distinción Raúl Gómez García del Sindicato de la Cultura (2000).

Medalla Alejo Carpentier (19 de julio de 2003).

Orden Carlos J. Finlay. (11 de enero de 2005).

Premio martiano de la crítica Emilio Roig de Leuchsenring por el artículo “Nuestra América de José Martí, hacia el futuro”, 2007.

Premio Félix Varela de la Sociedad Económica de Amigos del País por la obra en las ciencias sociales. La Habana, enero de 2009.

Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, 2009.

Distinción La utilidad de la virtud, otorgada por la Sociedad Cultural José Martí, 2010.

Distinción Pensar es servir, otorgada por el Centro de Estudios Martianos, 2010.

Premio Nacional de Historia, 2010.

Premio de la Academia de Ciencias de Cuba por los resultados obtenidos con la edición crítica de las Obras completas de José Martí, 2010.

Premio Especial del  Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente al resultado de mayor relevancia por su impacto social, 2010.

Distinción Juan Marinello Vidaurreta, entregada por la Universidad de Ciencias Pedagógicas Juan Marinello, de Matanzas, 2012.

Reconocimiento  La Gitana Tropical, de la Dirección provincial de Cultura de La Habana, 2012.

Premio a la dignidad, otorgado por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). (2012).

Se le dedicó la Feria Internacional del Libro de Cuba, 2013.

Premio Nacional de Ciencias Sociales 2009

Añadir nuevo comentario